martes 7 de julio de 2009

Una Diosa distinguida



Tantas promesas rotas,

Tantas mentiras innecesarias,

Tantos sueños alentados

Para superar un momento

Y después, quedar en la nada.

Tanta frialdad y maniqueísmo,

Tanta desidia y falta de respeto,

Por que usarlos,

Si no hacía falta.

Cuando uno va con el corazón sobre las manos

Con la vida expuesta y en penumbras,

Apenas mendigando amor,

Recibir puñales de engaño

No era necesario,

No a esta altura.

Pero los años,

Trajeron temores rubricados,

Si tan sólo te hubieses oído,

Hasta te habrías creído

Fuiste una reina del fraude programado.

Y, si por casualidad

Has entrado en la turbulencia

De una vida sin sentido,

Agradezco que no me hayas arrastrado

Aunque, no puedo negarlo

Sentí mucho dolor,

Y aún así, te hubiera seguido.

Que el infierno te reciba con honores,

Fuiste una Diosa distinguida,

Aquí, un simple vasallo

Que se entregó maniatado

Y supongo, que a solas,

Hasta de eso te has reído.

Foto: Copada Kla (Facebok)


1 comentarios:

Anónimo dijo...

Sr, Obrero de las palabras, mágica forma de escribir.

Gabriela