
Por los bordes de la realidad,
Debajo de una manta de ausencia,
En la promiscua concurrencia
De una vida que se degrada,
Deambulando, sin sosiego
Quitándole tiempo al tiempo.
¿Quién tiene la verdad?
Yo la tengo!
Pero…, la verdad es tan vacía,
Que deja heridas
Donde no había más que un duro cuero!
La cobardía, amante insana
Que me acompaña desde niño,
Se ha mudado a mi morada
Y me ha gestado sus hijos.
Te pido un solo favor,
Permíteme morir ermitaño,
Ya no queda en mi espacio
Para alojar un amor,
En este cuenco espinado.





2 comentarios:
Hasta los cueros más duros a la caricia de unos dedos se estremece. Y en la vida de los hombres siempre hay un lugar para el amor.
Querido Poeta... siempre se puede volver a empezar y creer.
Saludos.
MONICA
Un poeta sin amor....es casi imposible de creer; son enamorados del amor y ése amor toma forma de mujer en su caso, quizás no es una en especial, quizás son muchas que conforman "LA" Mujer, pero sabe qué? el día que la encuentre, su piel se hará permeable a la caricia sincera.
Ése día...tome coraje y arrójese sin tanta racionalidad y más desde sus visceras.
Me gustó el contenido, el poema puede mejorar.
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